LA EDUCACIÓN EMPIEZA CON UN BUEN EJEMPLO0
Ya no es sorpresa ver a Hugo Chávez emprendiéndola contra los personajes que piensan distinto de él. Sin embargo este año nos quedaremos sin ver su espectáculo en la reunión que todos los años se hace en
la Asamblea General de
la ONU. Al parecer, Hugo Chávez decidió no protagonizar más bochornosas presentaciones que le cuesten ciertos votos en el seno de
la ONU, tendrá que maniatar su mala educación y la mejor manera de hacerlo es simplemente cumpliendo con inasistir a
la Asamblea General de
la ONU. En su reemplazo está enviando al canciller de su régimen quien dará el discurso correspondiente a Venezuela.
Pero las cadenas de noticia de todo el mundo se encargaron de refrescarnos el sorpresivo espectáculo que brindara el mandatario venezolano, Hugo Chávez, en
la Asamblea General de
la ONU celebrada en 2006. Al ver esas imágenes obtuve la mejor definición en mis 32 años de educación, tanto de alumno como de docente, de lo que es la intolerancia y la mala educación. Recuerdo que en aquella ocasión llamó diablo a Goerge W. Bush abiertamente, ante los ojos del mundo, pero esa fue solo la punta del hilo de la madeja porque en los siguientes minutos siguió descargando todo su rencor y sentimientos soslayados hacia su homólogo norteamericano. Se dio tiempo incluso para fanfarronear y sazonar su discurso con frases como “todavía se siente el olor a azufre” como invitando a que los presentes se adhirieran a sus frases. Y así se extendió por algunos minutos yendo y viniendo, cuando parecía soltar a su presa, otra vez arreciaba como un gato cuando juega con su presa. Todos creímos que era algo anecdótico y un hecho aislado, incentivado por su conocida rivalidad con los representantes del capitalismo, pero no fue así. Se recuerda también sus enconados ataques contra el entonces aspirante a la presidencia del Perú, el Dr. Alan García Pérez, al que llamó “ladrón de cuatro esquinas” sin miramientos y de paso lo introdujo en el mismo saco en el que tiene a George W. Bush cuando los llamó “Caimanes del mismo pozo”. Sucedía que Chávez tenía especial interés en que García fuese derrotado en las elecciones peruanas del 2006 para permitir el ascenso a la presidencia de su tele discípulo, el ex comandante militar Ollanta Humala. Con esto, Chávez pretendía formar un fuerte bloque en la región Sudamericana sumando también a Evo Morales, actual mandatario de Bolivia, y hacer frente político en contra de los Estados Unidos y sus intereses.
Otros ataques que se le recuerdan al dictador venezolano son a José María Aznar y también al primer ministro británico Tony Blair a quien llamó hijo y secretario de George W. Bush. Ahora los analistas señalan que la maniobra de Hugo Chávez obedece principalmente, no a un cambio en su actitud, sino más bien a intereses bien definidos, como lo es el no perder votos en
la ONU y, algo muy particular, no distraer la atención de la comunidad internacional para no restar protagonismo a la participación del mandatario iraní.
