FÍSICO CULTURISTAS, ATLETAS EXTREMOS0
A propósito del post anterior con respecto al postgrado en preparación Física y Musculación que pensaba seguir en Francia, un país que está a la vanguardia en estos momentos en materia de deporte, pensaba hoy en otros aspectos físicos de la presentación de los deportistas. En especial, le di forma a este post, a partir del comentario que me hizo un amigo esta mañana refiriéndose a lo poco femenino y hasta repulsivo que puede resultar el cuerpo de una mujer que se prepara para una competencia de físico culturismo. En efecto, quién no ha visto alguna vez una fotografía o un video en la televisión acerca de la práctica de este deporte que por cierto demanda un gran esfuerzo físico y mental por parte del atleta. Cierto es que algunas de las escenas de estos concursos pueden resultar chocantes y hasta repugnantes para una persona promedio, siendo esto más ostensible en el caso de la observación de una mujer con los músculos bien definidos. Pero echemos una ojeada a lo que hay detrás de este complejo deporte.
Quería comenzar por delimitar los fundamentos para la práctica de este deporte. La presentación de un atleta a una competencia de físico culturismo implica que este aparezcan con un porcentaje de grasa bajo que permita observar a simple vista la calidad muscular que ostenta. Los jueces en estas competencias califican básicamente aspectos individuales como el desarrollo muscular del participante (cantidad de masa muscular acumulada), la proporción muscular (que haya armonía entre los diferentes grupos musculares) y la simetría (que supone trazar una vertical imaginaria por el medio del cuerpo y ver ambos lados similares). Sin embargo los criterios de evaluación toman en cuenta otros aspectos como por ejemplo las aptitudes de un físico culturista para saber posar y sacar máximo partido a su presentación en el escenario, además de la originalidad de su rutina de poses. Dicho esto, debemos decir que la consecución de estos aspectos demanda años de preparación en que los atletas se someten a intensos entrenamientos con cargas que van en progresivo aumento para forzar sus músculos a un mayor desarrollo. Esto por supuesto debe ir de la mano con dos aspectos fundamentales. El primero referido a todo lo que concierne al proceso de recuperación, esto es el descanso en buena cuenta, el sueño y las distintas técnicas de relajación que se introducen en los programas de entrenamiento. El otro gran aspecto es la parte concerniente a la nutrición y a la que me referiré someramente en el párrafo que continúa.
La parte de la nutrición es probablemente a la que mayor énfasis ponen estos atletas y la consideran crucial, atribuyéndole los dos tercios de los resultados globales. No en vano la industria de la suplementación deportiva ha avanzado tanto en esta última década siendo muy difícil acceder a elites deportivas sin un adecuado programa de suplementación deportiva cualesquiera sea el deporte del que estemos hablando. La adecuada combinación de los alimentos redundará en un gran aspecto físico que es la meta última del físico culturismo. Para la presentación en los concursos de estos deportes los atletas masculinos se presentan con un porcentaje de grasa corporal bajísimo que está entre el 3 y el 4 por ciento, con el cual el cuerpo humano no podría sobrevivir más de unas cuantas semanas, por ende luego de la competencia deben subir algunos puntos en sus porcentajes de grasa. El caso de las atletas femeninas de este deporte sería un capítulo aparte pero debemos decir que se presentan a competir con un porcentaje de grasa por debajo del 10 por ciento lo cual acarrea una serie de problemas tanto fisiológicos como estéticos aún muy discutidos en los círculos deportivos.
